No hay barrera, cerradura, ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.
¡Hola a tod@s! Con motivo del 137 aniversario de la gran Virginia Woolf, voy a recuperar esta sección y a nombrar a nuestra querida Virginia Woolf autora del mes, un honor que, como bien sabréis, se tiene más que merecido por su valentía, su carácter rompedor y porque fue una luchadora durante toda su vida.
Adeline Virginia Stephen, más conocida como Virginia Woolf, nació en el Londres de 1882 en el seno de una familia acomodada y de lo más intelectual y artística que os podáis imaginar. Su padre era ensayista, historiador, novelista y biógrafo. Todo un hombre de letras, vaya, y su madre era una mujer guapísima que trabajaba como modelo de los pintores prerrafaelitas (una Gisele Bündchen de la época). Ambos habían estado casados y habían enviudado, por lo que, como os podéis imaginar, la casa era una algarabía de niños correteando por todas partes.
Virginia no fue al colegio (esto es lo que más gracia me hace de la mayoría de intelectuales de la época victoriana, que ninguno fue al colegio), sino que fue educada por su padre en casa. En cualquier caso, cuando tu humilde morada es frecuentada por autores de la talla de Thomas Hardy o Henry James, ¿quién necesita ir al colegio?
Empiezo a desear un lenguaje parco como el que usan los amantes, palabras rotas, palabras quebradas, como el roce de las pisadas en la acera, palabras de una sílaba como las que usan los niños cuando entran en un cuarto donde su madre está cosiendo y cogen del suelo una hebra de lana blanca, una pluma, o un retal de chintz. Necesito un aullido, un grito.
Durante toda su vida, Virginia estuvo asolada por el cuervo negro de la depresión. No se sabe muy bien si fue exactamente depresión o si fueron ataques provocados por la bipolaridad, y se especula con que pudieron estar generados por los constantes abusos sexuales a los que fue sometida, junto con su hermana Vanessa, por sus dos hermanastros, algo que la propia Virginia reconoció en sus escritos. El caso es que los constantes cambios de humor de Virginia eran una tortura para ella. El primer ataque 'tocho' lo tuvo a los 13 años, tras la muerte de su madre, y el segundo, en 1905, cuando falleció su padre. Tuvo que ser ingresada en un sanatorio.
Tras la muerte de sus padres, se instaló junto a su hermana Vanessa (la persona en quién más confiaba y a quién más quería) y otros hermanos en el barrio londinense de Bloomsbury, donde entró en contacto con un enorme círculo de intelectuales que marcó un punto de inflexión en la literatura del s.XX. Allí conoció a Leonard Woolf, que se convertiría en su marido, y aprovechó también para trolear a la Armada Británica y echarse unas risas.
Por si no lo sabíais, Virginia Woolf era bisexual. Cuando conoció a Vita Sackville-West (juntas en la foto de arriba ⬆) se enamoró de ella profundamente y sostuvieron una relación (primero de amantes y luego de amigas), que duraría hasta el final de su vida. Vita era una lesbiana declarada casada con un homosexual declarado y juntas tuvieron un affair de lo más intenso. Además, Virginia estuvo con muchísimas otras mujeres otras mujeres a lo largo de su vida, al haberse criado en un ambiente de absoluta libertad y relacionarse en un ambiente en el que la libertad sexual era patente (el círculo de Bloomsbury era como el GH de la época victoriana). Por si os lo estáis preguntando, sí, Leonard lo sabía (tampoco es que Virginia pusiese mucho énfasis en esconderlo). No, no le importaba.
Finalmente, el 28 de marzo de 1941, en plena Guerra Mundial, Virginia se suicidó llenándose los bolsillos de su abrigo de piedras y metiéndose al río. Su enfermedad, la guerra, el temor a Hitler (estaba en su lista negra puesto que ella tenía un marcado carácter antifascista y Leonard era judío) pudieron con ella. Sin embargo, legó al mundo (y en especial a las mujeres) una herencia incalculable: Sus ansias de libertad.
Las mujeres han vivido todos estos siglos como esposas, con el poder mágico y delicioso de reflejar la figura del hombre, el doble de su tamaño natural
Una vida de altibajos
La vida de Virginia, a pesar de lo que uno podría pensar sabiendo que nació en una familia acomodada y pudo dedicarse a lo que más le gustaba, fue trágica. Incomprendida por casi todos (porque por aquella época, desgraciadamente, las enfermedades mentales no eran mucho mejor aceptadas de lo que lo son hoy en día), habiendo vivido años de abusos sexuales, bisexual, mujer, y amante de la libertad en una sociedad tan rígida y encorsetada como lo fue la época victoriana, Virginia tenía todas las papeletas para acabar bastante mal. Y, pese a todo, fue una mujer valiente que luchó contra viento y marear para salir ahí, triunfar y alzarse como referente en la literatura del s. XX. Porque ella tenía ese poder de transformar todo lo que tocaba.
Virginia era débil, insegura, con una increíble necesidad de afecto, dura consigo misma y con quienes la rodeaban y rodeada de un halo de misterio. Pero también era sagaz, mordaz, terriblemente inteligente, divertida y decidida. Era una mujer muy muy complicada, que escribía más bien para desahogarse y para liberarse que para realmente entrar en el salón de la fama. Y, sin embargo, consiguió ambas cosas.
Yo me aventuraría a pensar que el 'Anónimo', quien escribiera tantos poemas sin firmarlos, fue a menudo una mujer.
Creo que es precisamente porque sus obras son tan sinceras, tan ancladas a su propia realidad, por lo que es imposible que al leerlas no te trastoque algo. Orlando fue escrita como un regalo a Vita, quién la consideró como «la carta de amor más larga y encantadora en la historia de la literatura». Y resulta fácil encontrar el carácter de la autora, su bisexualidad que sin duda ha sido clave para que muchas otras personas que vinieron después de ella puedan encontrarse a sí mismas, su soledad, sus miedos... Todo está ahí, a la vista de todo el mundo porque esa era su manera de cambiar el mundo. Experimentar, cambiar, rehacer, rediseñar. Tal vez, lo único que necesitaba Virginia, era cambiar el mundo para que el mundo la entendiese.
















