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7/2/19

Los adolescentes y la lectura: del amor al odio


El titular es claro, sencillo y conciso: el 32,8% el porcentaje de españoles que no lee nunca. Y, sin embargo, si rebuscamos debajo de la superficie, hay una cosa bien curiosa: la gran mayoría de la gente que se aleja (en muchos casos para siempre) de la literatura, lo hace en la adolescencia. 15 años parece ser la edad clave. Pero, ¿y esto por qué?

Más allá de lo obvio (a los 15 años se considera que empieza la adolescencia, la edad del pavo y empezamos a preocuparnos por cosas más terrenales), creo que estamos tod@s de acuerdo en que la tecnología juega un papel fundamental en todo este embrollo. También el hecho de que en casa no se fomenta lo suficiente el hábito de lectura. Sin embargo, creo que el problema no acaba ahí. Porque entonces, por esa regla de tres, casi ninguno de nosotros, adultos ya formados, leería. Nos pasaríamos las horas frente a las pantallas de los móviles (que también lo hacemos), y desconoceríamos el significado de la palabra 'libro'. 

A mi entender, las causas son mucho más complejas. Y aquí, querid@s profesores, entra un elemento que no os va a gustar: las lecturas que se proporcionan en el colegio son absolutamente inadecuadas. Lo siento. Sé que elaboráis el currículum escolar con el mayor de los amores, pero, a mi parecer, la importancia desmedida que se le da a la literatura 'clásica', de hace siglos, es desproporcionada. La literatura clásica se hizo principalmente para señores duques y marqueses de hace muchos años, y en ese universo, un chaval de 13 años enganchado a las nuevas tecnologías no entraba en la ecuación. Esto es algo que lo digo con todo mi pesar, pero el hecho de que OBLIGUEMOS a l@s niñ@s a leer algo que ni es de su agrado, ni les gusta, ni entienden (recuerdo que en mi colegio nos obligaban a leer El Quijote y a Clarín en 1º de la ESO), hace que muchos jóvenes huyan de los libros como si estuviesen hechos de ácido sulfúrico.  

Mientras hago este artículo, por curiosidad y para ver si me he quedado atrasada, me he puesto a mirar en internet listado de libros 'recomendados' por los colegios para niños de 2º E.S.O (es decir, para niños de 12 a 13 años). Según la web de un colegio se recomienda: 
  • El Lazarillo de Tormes
  • El señor de las moscas
  • Matar a un ruiseñor
  • La vuelta al mundo en 80 días
  • Oliver Twist

¿En serio pensáis que a algún niño le va a interesar cualquiera de estos libros? Sí, es cierto, son imprescindibles. Son un must en la vida. Pero yo me leí El señor de las moscas en 2º de bachillerato (y obligada por el colegio, por supuesto) y fue un suplicio. Además de que son libros que tratan temas complejos que los niños no van a entender y, a pesar de ello, los colegios les obligan a pasar un mal rato teniendo que leer algo que ni entienden, ni les interesa, ni les gusta, ni tampoco les aporta absolutamente nada porque, sorpresa sorpresa, SE LES VA A OLVIDAR. Y creo que esto contribuye en gran parte a que los adolescentes se alejen de la literatura. Julio Verne es un autor horriblemente tedioso por mucha fama que tuviese en su momento. Yo lo intenté leer hace poco y no pude pasar de la primera página. ¿Y queréis que un niño con 12 años se lo lea y lo disfrute?

Creo de verdad que deberíamos de empezar a cambiar la selección literaria que hacemos en los colegios y dejar que cada niño lea, sencillamente, lo que le apetezca. Vale, puede que la mayoría literatura 'juvenil' sea plana, predecible y a veces hasta tediosa para nosotros. Pero hay otras maravillas que ignoramos por completo en los colegios. ¿Qué hay de Harry Potter? Es un libro con una profundidad increíble, que bien trabajado puede enseñar muchas cosas a los jóvenes sobre ellos mismos. El problema es que nosotros hemos crecido con el 'vicio' de pensar que si no lees ciertos clásicos eres un inculto. Y NO ES VERDAD. De hecho, hay una increíble cantidad de libros 'clásicos' que yo me he leído (en su mayoría obligada por el colegio) y que he odiado con todo mi corazón. 

Creo que los niños desconectan de la literatura porque la literatura que les ofrecemos no conecta con ellos y eso, amigas y amigos, es un grave problema en la sociedad. Porque en el momento en el que un adolescente deja de leer porque 'no le gusta', está perdido. Le va a costar muchísimo encontrar otro libro que le haga volver a sumergirse en el placer de la lectura. Los libros, al fin y al cabo, son como las relaciones. ¿Quién no ha salido escaldad@ de una relación y ha jurado y perjurado no volver a enamorarse jamás? En el caso de las relaciones, a menudo acabamos topándonos con alguien que, sin quererlo, nos hace volver a creer en el amor. En el caso de los libros, muchos adolescentes le niegan a las páginas la oportunidad de que les enamoren. 

¿Vosotros, qué opináis? ¿Os pasó algo similar en el colegio? ¡Contadme! 

Un beso enorme y...

¡Hasta la próxima aventura!

24/8/17

Cinco razones por las que volver a pisar una biblioteca

Una biblioteca en Dublín. Imagen de: Pixabay
Desde siempre, las bibliotecas me han parecido el lugar más maravilloso del mundo. ¡Miles de libros a tu disposición, esperando para que los leas! ¡Es el paraíso, el Edén! Y, sin embargo, me resulta curiosa la poca incidencia que éstas tienen entre los jóvenes lectores (y lectoras) como yo. Llevo yendo a las bibliotecas desde que era pequeña, y siempre me han parecido lugares estupendos llenos de música, libros, películas, revistas... Toda la cultura está ahí, esperando tranquilamente a que le des una oportunidad. Gracias a mi biblioteca descubrí el jazz y el cine clásico, y más de una vez me ha salvado de tener que comprar libros para la Universidad. He ido a sus campamentos de verano, y alguna que otra vez he rescatado libros de la gran caja de material de expurgo. Rebuscando en sus estanterías he encontrado libros que me han encantado y otros que he odiado profundamente. Iba a los cuentacuentos cuando era pequeña, y a exposiciones de mayor. He visto películas y he hablado con las bibliotecarias. He visto a madres con sus hijos, cargadas hasta los topes con enormes libros infantiles, y a señoras mayores pedir que trajesen una determinada novela. He cogido libros de historia, de arte, de periodismo, de filosofía, de poesía, de ensayo y de literatura. Pero hay algo que muy pocas veces he visto: gente de mi edad.

Casi nadie que conozco coge libros de la biblioteca. Cuando pregunto la razón, la respuesta suele ser: a) me da pereza, b) no tengo carné o c) no toco libros usados. Para empezar os diré que el carné se consigue en el momento, en la propia biblioteca y con tan solo presentar el DNI y, creedme, es una experiencia que merece la pena. Así que, para intentar demostraros que la biblioteca es más que un sitio al que ir a estudiar, hoy os traigo cinco grandes razones por las que empezar a coger material de la biblioteca. Empezamos:

1 - Encontrarás libros que no están en internet

Puede que creas que todo está en la red pero, créeme, no es así. Al menos, no en materia de literatura. Es cierto que hay muchos libros que los puedes encontrar con tan solo poner su nombre en Google, pero son solamente las obras más conocidas. Hay una gran cantidad de autores cuyas novelas, al ser desconocidas o no tener la suficiente popularidad, no figura en internet. Si, como yo, contáis con un presupuesto muy limitado, recurrir a la biblioteca puede ser una opción excelente. Además, dado que el catálogo está digitalizado, es muy fácil saber si en tu biblioteca más cercana tienen el ejemplar que quieres. ¿Quién sabe? ¡Tal vez te lleves una agradable sorpresa y tengan libros que nunca imaginaste que estarían!

2- Contribuirás a acabar con la piratería

Todos sabemos que la piratería es un delito. Todos hemos recurrido a ella en un momento u otro, pero es un crimen al fin y al cabo. Yo personalmente, trato de incurrir en él lo menos posible, básicamente porque no me gusta. Como todo, escribir un libro cuesta trabajo, y, si verdaderamente creemos en un escritor, queremos que siga publicando más libros. ¿Y cómo vamos a pretender que siga publicando si no le damos la oportunidad de que viva de su trabajo? Obviamente no podemos pagar por todos los libros que nos gustaría leer (nos arruinaríamos), así que ir a la biblioteca parece una buena idea para poder leer libros de manera legal y tener que sin pagar, ¿no?

3 - Descubrirás nuevos autores

No hay mayor placer que pasar los dedos por los lomos de los libros y dejar que sea el azar el que decida cuál será nuestra próxima lectura. Además, el poder pasar un rato simplemente viendo libros es algo que, definitivamente, no podrás encontrar en internet. Ir a una biblioteca es una experiencia relajante y, pasear entre sus estanterías, algo único. Imaginar la gran cantidad de vidas que ha vivido cada libro, encontrar pequeños 'tesoros' entre sus páginas o, simplemente, disfrutar del silencio y la quietud que allí reinan son, para mi, razones más que suficientes por las que volver una y otra vez a estos templos del saber.

4 - Si un libro no te gusta, no te sentirás mal

Reconozcámoslo: en un momento u otro de nuestra vida, todos hemos sido cruelmente decepcionados por un libro. Esa novela que todo el mundo a nuestro alrededor nos decía que era maravillosa y que nuestra vida no tendría sentido hasta que la leyéramos resultó ser un completo fraude, una trampa de la que no nos fue posible escapar. ¿Y lo peor? Nos gastamos el dinero en ella. El haber pagado por una novela que no nos gusta no hace sino recordarnos la cantidad de novelas que sabemos que nos encantan y que podríamos haber comprado en lugar de ese objeto que está mancillando nuestras manos. En el preciso momento en el que damos una novela por perdida, el remordimiento se instala en lo más profundo de nuestro ser. ¿Qué hago? ¿Sigo leyéndola si no me gusta solamente porque he pagado por ella? ¿O la dejo en la estantería para que sirva como recuerdo de mi error para el resto de los tiempos? La biblioteca está ahí para salvarnos. Porque, si no nos gusta ese libro que todo el mundo recomienda leer, lo único que hay que hacer es devolverlo inmediatamente... y tratar de olvidar lo antes posible que un día estuvo en nuestras manos. 

5 - Pasarás un rato divertido

Ir a la biblioteca es un acto de amor a la literatura. Salir de casa pensando en qué historias me voy a encontrar es una de las cosas que más me relaja. Es imaginación y creatividad en estado puro. Porque, aunque a veces uno va a la biblioteca con una idea clara de lo que quiere coger, en muchos casos, acabamos por sucumbir a la tentación de mirar las demás estanterías para ver si podemos llevarnos "solamente una novela" (aunque yo acabo cogiendo siete y teniendo que decidir a cara o cruz cuáles me llevo). Además, siempre acaba surgiendo alguna conversación interesante con alguien de allí, aunque sea con la bibliotecaria. 

¿Y a vosotros? ¿Os gustan las bibliotecas? ¿Soléis ir mucho? ¡Dejad vuestros comentarios abajo! 

¡Hasta la próxima aventura!